Día de la Mujer: Inmaculada de Juan de Juni

08/03/2021 | actividades | destacado
Virxe de Juni

El Museo Arqueolóxico Provincial de Ourense  se hace presente en la celebración del Día Internacional de la Mujer, que este año 2021 lleva como tema: “Mujeres líderes: Por un futuro igualitario en el mundo de la Covid-19”, con dos excepcionales piezas de sus fondos. A través de ellas conoceremos a las dos mujeres que las patrocinaron. Mujeres de gran presencia en la sociedad de su tiempo, que realizan ofrendas vinculadas a sus creencias.

El tema de este año celebra los enormes esfuerzos que realizan mujeres y niñas en todo el mundo para forjar un futuro más igualitario y recuperarse de la pandemia de la Covid-19. El Día Internacional de la Mujer es un buen momento para reflexionar acerca de los avances logrados, pedir más cambios y celebrar la valentía y la determinación de las mujeres que juegan un papel clave en la historia de sus países y comunidades.

 

Inmaculada de Juan de Juni

Esta imagen, considerada como una de las joyas artísticas con las que cuenta el Museo ourensano es obra documentada del escultor Juan de Juni, quien la cita en una de las cláusulas de su testamento de 1577 como encargo de doña Inés Pérez de Belmonte con destino a la ciudad de Ourense.

La patrocinadora de esta pieza, mujer de fuerte personalidad y poderoso atractivo, perteneciente a la hidalguía ourensana, tuvo una educación exquisita, pareja a la que recibió su hermano en Salamanca. Durante años residió en el Palacio de los Oca, hoy Liceo ourensano, y en el Palacio de Afonsas, en Celme. No sin dificultades, supo hacerse visible en una sociedad hostil y discriminatoria hacia la mujer, participando activamente en la vida social de la ciudad. Es verdad que su biografía estuvo marcada por los hombres, pero siempre fue capaz de hacer valer sus derechos ante ellos, como dejan patente los numerosos pleitos que interpuso defendiendo sus intereses y los de sus hijos ante los hombres de su familia y sus vasallos.

Siguiendo el ejemplo de otras mujeres de su misma condición social, que encontraron un canal de participación pública a través de fundaciones y financiamiento de obras artísticas, encarga esta Inmaculada a uno de los mejores escultores del momento, lo que revela su gusto refinado, su independencia económica y esa capacidad de libertad y decisión que la caracterizaron.