Día de la Mujer: Ara de Calpurnia Abana

07/03/2021 | actividades | destacado
Ara Calpurnia Abana

El Museo Arqueolóxico Provincial de Ourense  se hace presente en la celebración del Día Internacional de la Mujer, que este año 2021 lleva como tema: “Mujeres líderes: Por un futuro igualitario en el mundo de la Covid-19”, con dos excepcionales piezas de sus fondos. A través de ellas conoceremos a las dos mujeres que las patrocinaron. Mujeres de gran presencia en la sociedad de su tiempo, que realizan ofrendas vinculadas a sus creencias.

El tema de este año celebra los enormes esfuerzos que realizan mujeres y niñas en todo el mundo para forjar un futuro más igualitario y recuperarse de la pandemia de la Covid-19. El Día Internacional de la Mujer es un buen momento para reflexionar acerca de los avances logrados, pedir más cambios y celebrar la valentía y la determinación de las mujeres que juegan un papel clave en la historia de sus países y comunidades.

 

Ara de Calpurnia Abana

El culto a las Ninfas protagoniza la inscripción de esta ara en agradecimiento a estas deidades cuyo texto dice:

Nymphis Calpurnia Abana Aeboso ex visu v(otum) s(olvit) l(ibens)

Calpurnia Abana Aeboso cumplió gustosa su voto a las Ninfas, bajo la inspiración de un sueño.

La importancia de esta ara, hallada en una huerta próxima a las Burgas, es que nos da a conocer a Calpurnia Abana Aeboso, una mujer galaica que vivió en el siglo II d. C. en la Gallaecia Bracarense.

Calpurnia es un nombre novedoso, venido de fuera y plenamente romano -Calpurnia se llamaba la última mujer de César- aunque ella pertenecía al populus galaico de los Aebisocios por lo que sabemos que no era de la ciudad auriense, si no de algún lugar próximo, posiblemente de la zona centro oriental de nuestra actual provincia.

Esta mujer dedica un exvoto a las Ninfas, diosas romanas de las aguas asociadas a este manantial termal, que posiblemente fuera utilizado desde tiempo inmemorial por sus antepasados. La antigua tradición de la utilización de las aguas de las Burgas con carácter terapéutico-religioso se moderniza en la figura de esta mujer de praenomen romano, pero cuyo nomen y cognomen son indígenas, al dedicar un ara a las Ninfas. La expresión ex visu en la inscripción indica que esta mujer obtuvo la curación bajo la inspiración de un sueño. Este ritual, denominado incubatio, tiene un origen muy antiguo. Consiste en peregrinar a un santuario o sitio sagrado y dormir allí. La divinidad, en este caso las Ninfas, le revelarán a la enferma, a través de un sueño, las causas de su mal y la forma de curarse por medio de las aguas minero-medicinales, concediéndole a estas aguas un poder curativo milagroso.

Esta ara es un hermoso indicador de la romanización de los habitantes de la bracarense, como se deduce del propio nombre de Calpurnia Abana Aeboso, una mujer que hace dieciocho siglos llegó a la ciudad auriense desde otro lugar de la provincia en busca de salud.