Pieza del día: Fuste del humilladero de San Francisco

02/04/2020 | general

#aculturasegue

Fuste de crucero de sección circular, de 140 x 20 cm, adornado en la parte baja por las figuras de Adán y Eva en el momento posterior a sucumbir a la tentación de la serpiente, que contempla la escena enroscada en el tronco del árbol de la “ciencia del bien y del mal”. En la parte superior, cuatro ángeles de cuerpo entero circundan el fuste apoyados en peanas. Visten doble túnica de pliegues tubulares y de caída vertical y portan en sus manos filacterias y la cruz y la balanza, símbolos precursores del triunfo del sacrificio de la cruz sobre el pecado y la muerte. Por encima de sus cabezas, y rematando el árbol del crucero, una hermosa fronda serviría de base para sostener un crucificado y una imagen de la Virgen con el Niño, tal y como aparece ilustrado en un manuscrito del siglo XVIII, atribuido al Padre Sarmiento que se conserva en este Museo.

Según el manuscrito del P. Sarmiento, el fuste procede del Humilladero que existía en el camino del convento “junto al Bosque de San Francisco”. En este documento se representa la obra completa de la que formaba parte, hoy tristemente desaparecida. Así, el crucero estaba formado por una plataforma de cuatro gradas de sillería de sección cuadrada, pedestal, fuste y cruz, cubierto con un techo apoyado en cuatro pilares graníticos de sección octogonal. Hasta nosotros solo llegaron el fuste y dos piedras de uno de los pilares con una inscripción en letras góticas con el nombre del dedicante y la fecha, 1460. Los humilladeros se sitúan en encrucijadas, lindes de parroquias o en atrios de iglesias. En ellos los peregrinos apilan piedras por una promesa cumplida o como ritual funerario. El crucero, en muchos casos evolución del humilladero, tiene un origen incierto, aunque se tiene por creación gótica, vinculada a las órdenes mendicantes, especialmente a los franciscanos.

Más información: Pieza del mes de abril de 2004