Marcelo Macías y García

05/08/2013 | general
Marcelo Macías

Don Marcelo Macías y García, astorgano de nacimiento (1843), tras ordenarse sacerdote y de una breve regencia del curato de San Pedro de Bembibre, cumple su ansia de estudiar yendo a Madrid donde se licenció en Filosofía y Letras y opositó a la cátedra de Retórica y Poética. Ejerció de profesor en Mallorca, Badajoz, Gijón y Ourense donde enseñó en el Instituto Provincial hasta jubilarse en 1901. Compaginó esta labor con la de su ministerio sacerdotal, siendo además historiador, epigrafista y un gran aficionado a la numismática. Muere enamorado de Galicia y de nuestra ciudad en 1941.

Bautizado por Emilia Pardo Bazán como el “Cicerón cristiano”, por el Padre Fita “el Castelar del púlpito” y por su biógrafo, Otero Pedrayo, “el príncipe de la oratoria”, fue muy admirado y querido por la sociedad ourensana y por sus discípulos, que le rinden sentidos homenajes. En 1917 le entregan una medalla de oro con su figura modelada por el escultor Asorey y le dedican un soneto, obra de su amigo Rey Soto. En 1935, una comisión le hace el encargo a José Núñez de un busto para el que don Marcelo posa pacientemente mientras el escultor modela el barro. Hecho el vaciado en escayola, se abre la suscripción para que discípulos y amigos colaboren en costear las 1.500 pesetas que suponen la fundición y los portes a Madrid. En los talleres “Mir y Ferrero” se fundieron dos bustos, uno para el Instituto Nacional de Segunda Enseñanza, que hoy se encuentra en el despacho de Dirección (en el Instituto Otero Pedrayo), y el otro fue instalado con un sencillo homenaje en la Biblioteca del Museo Arqueológico.

Don Marcelo, hombre recto y bueno, fue un caudal de aportaciones. Además de publicaciones, discursos e investigaciones fue enorme su amor por la docencia y la educación. Formó parte del profesorado de los tres grandes centros educativos de la ciudad en ese tiempo: Seminario, Instituto y Escuela de Artes y Oficios, en los dos últimos como director, y presidió el Ateneo y la Asociación de Prensa de Orense. Pertenece a una generación intelectual, junto a Vázquez Núñez, Fernández Alonso, García Ferreiro, Saco y Arce o Paz Novoa, entre otros, que crearán la base social y cultural germen de la posterior obra de la Xeración Nós y propiciadores, en las últimas décadas del siglo XIX, del resurgimiento de la Comisión Provincial de Monumentos de Orense, una institución en la que se produce una profunda renovación siendo presidida por Marcelo Macías y a la que se debe la fundación del Museo Arqueológico en 1895, como medio para recoger y perpetuar los fondos del antiguo Museo de Pinturas y piezas y objetos que, junto con su calidad artística sirviesen para el conocimiento histórico del pasado de nuestra provincia. En 1898 inician la publicación del Boletín de la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos de Orense que hasta 1960 servirá para divulgar las investigaciones arqueológicas e históricas que se realizaban alrededor del Museo. Tanto éste como el Boletín del Museo Arqueológico Provincial de Orense (1943-1953), dejaron de publicarse hasta que, en 1971, apareció, para proseguir su espléndida labor, el Boletín Avriense, realizado por el Grupo de colaboradores do Museo e Arquivo Provinciais que se denominará Marcelo Macías “…en memoria del sabio humanista que, aquí en Orense, se consagró, de una manera brillante, a los estudios de Numismática y Epigrafía… en su preocupación por dotar a Orense de un rico y digno Museo…”.

En 1939, el Estado se hace cargo del museo que pasa a depender del Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos y nombra a D. Marcelo Macías Director Honorario.