Biblia Sacra. Siglo XVI

abril 2015 | pieza del mes | Justo Carnicero Méndez-Aguirre
2015_04_01

La palabra biblia proviene del griego βιβλίων, que significa libro. El valor de una obra, sobre todo en el mundo globalizado y plurilingüe en el que nos encontramos, se ve en su número de traducciones, y esta obra es la más traducida. Hay múltiples razones: como libro de historia, de oración o de poesía de meditación (salmos). Es decir, muchos aspectos para un solo libro.

La Biblia del Museo Arqueolóxico objeto de este trabajo, es de una edición de Lyon de 1581, que nos muestra la gran tradición editorial del país galo y la importancia del mercado internacional del libro del siglo XVI. El impresor Guillaume Rouillé estaba casado desde 1542, con Magdalena de Portonaris (de la familia que poseía la Compañía de Libreros de Salamanca), lo que facilita la llegada a esta ciudad del libro galo. Con Rouillé, se instaló Pierre Escrich, grabador y tallista parisino, que trabajara con Bernard Salomon en Lyon, ciudad libre y tolerante. Salomon hizo Quadrins historiques de la Bible, ilustraciones que acompañan al texto. En total hay 269 para el Antiguo Testamento y 175 para el Nuevo, todas xilografías. El texto va a dos columnas, con notas marginales, bellas cabeceras e iniciales xilografiadas. La portada lleva dos atlantes y el título en gofrado. El ejemplar está incompleto, ya que le faltan algunos grabados, al igual que el grueso de las conservadas en España, debido a la obra de la Inquisición. Cuenta este ejemplar con unas notas manuscritas.

Es pues un eslabón singular, dentro de la historia del libro, esta Biblia de 1581, que desde Lyon nos lleva a Nantes, Medina do Campo, Salamanca y Ourense, poniendo en contacto los temas de las Compañías de Libreros, relaciones comerciales de impresores, transportistas, libreros… y al final de lectores y sus lecturas del siglo XVI.